Para hablar de cultura, primero tendríamos que definir qué es cultura. Esta vez no voy a dar mi definición de un término que voy a usar.
Según Wikipedia, de entre los cientos de definiciones de cultura, los tres sentidos básicos en los que se usa hacen referencia a :
- Excelencia en el gusto por las bellas artes y las humanidades, también conocida como alta cultura.
- Un patrón integral de conocimiento humano, creencia y comportamiento que depende de la capacidad para el pensamiento simbólico y el aprendizaje social.
- El grupo de actitudes compartidas, valores, metas y prácticas que caracterizan a una institución, una organización o un grupo.
De lo que a mi juicio interpreto que es cultura la idiosincrasia de un grupo o una sociedad, un patrón de pensamiento simbólico y aprendizaje social, y la excelencia por las bellas artes y humanidades.
Para empezar, un Ministerio de Cultura debería proteger toda la cultura, tanto es así las lenguas regionales, los dialectos en vías de extinción, la música tradicional y todos los rasgos de los distintos pueblos del país. Eso incluiría el segundo y tercer punto de la definición. Pero ¿En qué grado se hace?.
Las Bellas Artes eran seis: arquitectura, escultura, pintura, música, declamación y danza. La declamación incluye la poesía, y con la música se incluye el teatro. Esa es la razón por la que el cine es llamado a menudo hoy, el séptimo Arte. [...]
Las artes son un fenómeno social, un medio de comunicación, una necesidad del ser humano de expresarse y comunicarse mediante formas, colores, sonidos y movimientos, el arte es un producto o acto creativo.
[Wikipedia: Bellas Artes]

Entendiendo las artes como un fenómeno social y una necesidad del ser humano de expresarse y comunicarse, parece lógico que así se venga llamando arte desde las pinturas y estructuras monolíticas pasando por toda la explosión cultural del renacimiento hasta hoy en día. La cultura identifica a un pueblo, y a mayor intelectualidad de la sociedad, mayor capacidad para producir arte de calidad se ha venido dando.

Fenómeno Económico
En el pasado, los casos más extendidos de expresión cultural remunerada se dan en el renacimiento con el mecenazgo, el artista creaba un producto cuyo valor el mecenas apreciaba y subvencionaba. ¿Acaso el resto no hacía cultura? Claro que sí, el resto creaba cultura cuando se expresaba a través de las bellas artes, y mucho de ese legado ha permanecido.
Martin Varsavsky en uno de sus videos es partidario de proteger los contenidos audiovisuales, ‘cultura’ de un país porque estamos compitiendo y la cultura que se imponga va a ganar. “Imponer cultura” es algo que me chirría, si bien cuando la cultura en esta época de globalización traspasa fronteras de manera natural es un enriquecimiento, principalmente porque se añade un hilo más al tejido social, sin necesidad de restar. Y ese posible desplazamiento ocurre de manera natural también sin globalización.
Uno se puede preguntar si es lícito que una institución que protege la cultura deba proteger los intereses comerciales de la industria audiovisual más aun cuando su modelo de negocio puede que no funcione en el siglo XXI por cambios idiosincráticos de la sociedad a lo largo de una época. Otras industrias han sufrido, se han adaptado o han perecido. En cambio, la industria audiovisual ha creado un lobby (grupo de presión con intereses comunes) y está influyendo en los gobiernos: Caso de la Ley Sinde en España, hadopi en Francia, SOPA en USA.
Si por algo somos más ricos en cultura ahora que antes es gracias a los medios técnicos. Hoy en día el usuario medio tiene a su disposición el crear cultura, y lo hace, pero sólo se protege la cultura que crea la industria. Hoy por hoy somos más ricos porque todo el mundo (pudiente y no pudiente) puede acceder a esa cultura, y con internet la compartición es libre. Ese enriquecimiento cultural inigualable no tiene precio, y al ministerio de cultura le ha salido gratis.
Lo más vergonzoso, es el caso flagrante que nos toca del cine español (entre otros países) nos imponen cánones para sufragar ese “Arte”, arte que ni siquiera consumimos, por lo que al final resulta que es arte post-pago, donde el mecenas no tiene un interés sino una “obligación”.

Si debemos proteger la “cultura” de un pueblo, en buena medida no lo hacemos, sino que muchas veces pasa “solo” por imponer el habla en el idioma local. Y cuando protegemos las bellas artes, sólo sufragamos modelos de negocio arcaicos y extintos, no la cultura en sí que permanece underground bajo un tejado de los que no la quieren ver. Porque la mayoría de esos que crean cultura lo hacen por propia iniciativa, por amor al arte y es donde yo veo veradero arte. Si además lo saben rentabilizar y pueden vivir de él, chapó. Yo apoyo la cultura, pero la cultura de un pueblo también la decide un pueblo y es toda la cultura. Y si hoy en día la cultura también es digital, todos se deben de adaptar, industrias, artistas y aquellos que dicen preservarla.